Asesoria & Asesores Fiscales

La ampliación de capital es una de las decisiones financieras más relevantes que puede afrontar una pyme.

Elegir la modalidad adecuada, cumplir los requisitos legales y anticipar las implicaciones fiscales marca la diferencia entre una operación exitosa y un proceso lleno de complicaciones.

En este artículo, Anta Consulting te explica todo lo que necesitas saber antes de dar el paso.

Ampliación mediante aportaciones dinerarias

Es la modalidad más frecuente. Los socios o nuevos inversores inyectan dinero en la sociedad a cambio de la emisión de nuevas participaciones o acciones.

Se recurre a esta opción principalmente cuando la empresa necesita liquidez para acometer nuevos proyectos o afrontar inversiones.

Ampliación mediante aportaciones no dinerarias

En este supuesto, los socios aportan bienes o derechos en lugar de efectivo, como por ejemplo:

  • inmuebles
  • maquinaria
  • patentes o marcas
  • participaciones en otras sociedades

Estas aportaciones deben ser objeto de una valoración rigurosa para cuantificar el incremento del capital social.

Ampliación por compensación de créditos

Esta modalidad consiste en transformar deudas que la empresa mantiene con socios o terceros en participaciones sociales.

Es una solución habitual cuando se pretende sanear la estructura financiera de la empresa reduciendo su nivel de endeudamiento.

Ampliación con cargo a reservas

La sociedad también puede ampliar capital utilizando las reservas acumuladas. En este caso no se incorporan recursos externos, pero aumenta el capital social y se refuerza la imagen de solvencia ante terceros.

Pasos en el proceso de ampliación de capital

Cualquier ampliación de capital debe ajustarse a los requisitos legales previstos en la normativa mercantil. Los pasos habituales son:

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