Las nuevas plataformas de movilidad y economía colaborativa han transformado la forma en que empresas y autónomos gestionan sus desplazamientos profesionales. Sin embargo, junto a estas ventajas también surgen numerosas dudas relacionadas con la facturación, la deducción de gastos y el tratamiento fiscal de servicios como Uber.
Conocer cómo obtener correctamente las facturas de Uber y cómo gestionar su deducción en el IRPF y el IVA resulta fundamental para evitar problemas con Hacienda y optimizar la gestión de los gastos de transporte de la empresa.
Además, utilizar una cuenta corporativa de Uber puede facilitar considerablemente el control de los desplazamientos profesionales de empleados y colaboradores.
Si una empresa desea utilizar Uber de forma habitual para los desplazamientos de sus empleados, lo más recomendable es disponer de una cuenta corporativa.
Este tipo de cuenta permite centralizar pagos, controlar los viajes realizados y obtener facturas completas con todos los requisitos fiscales necesarios para su deducción.
Además, facilita la gestión administrativa de los gastos de movilidad y mejora el seguimiento interno de los desplazamientos profesionales.
Para abrir una cuenta de empresa en Uber se requieren, principalmente, dos elementos:
Gracias a esta configuración, la empresa puede identificar qué empleado realiza cada trayecto y controlar todas las operaciones desde un único sistema de gestión.
Atención. Uber puede realizar una verificación temporal sobre la tarjeta corporativa para comprobar que el método de pago está operativo, aunque dicho importe no se llega a cobrar definitivamente.
Una vez creada la cuenta corporativa y completados los datos fiscales correspondientes, las facturas pueden descargarse directamente desde la plataforma.
Para ello, normalmente es necesario:
La plataforma permite recibir las facturas en formato digital, normalmente en PDF y otros formatos compatibles con programas de contabilidad y gestión empresarial.
Es importante revisar que los datos fiscales incluidos en la factura sean correctos antes de incorporarla a la contabilidad de la empresa o del autónomo.
Uno de los errores más habituales es confundir el recibo automático que Uber envía tras cada trayecto con una factura válida a efectos fiscales.
El recibo sirve únicamente como justificante de pago, pero no siempre cumple los requisitos exigidos por la Agencia Tributaria para deducir el gasto o el IVA soportado.
Para poder aplicar correctamente las deducciones fiscales es imprescindible disponer de una factura completa o simplificada con todos los datos fiscales obligatorios.
Atención. El simple comprobante del viaje no garantiza el derecho a deducir el gasto ni el IVA correspondiente.
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